martes, 21 de julio de 2009

Cuando pasemos pruebas, repasar la gran misericordia de Dios

Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen. Yo te he invocado, por cuanto tù me oiras, oh Dios; inclina ami tu oido, escucha mi palabra. Salmo 17:5, 6 El señor ordenò a Moisès que refiriese a los hijos de israel còmo los habia librado del yugo de Egitpo y les habìa conservado milagrosamente la vida en el desierto. Moisès debia recordarles su incredulidad, sus murmuraciones cuando fueron probados, asì como la gran misericordia y la tierna bondad del Señor que no los abandonaron nunca. Ello deberia estimular su fe y fortalecer su valor... De igual importancia es hoy que el pueblo de Dios recuerde los lugares y las cricunstanciasen que fue probado, en que su fe desfalleciò, en que hizo peligrar su causa por motivo de su incredulidad y confianza en sì mismo. La misericordia de Dios, su providencia, sus libramientos inolvidables, deben ser unos tras otros. Amedida que el puebleo de Dios repase asì lo pasado, debe comprender que el Señor repite su trato. Debe prestar atencion a las advertencias que le son dadas y guardarse de de volver a caer en las mismas faltas. Renunciando a toda la confianza en sì mismos, los hijos de Dios deben confiar en èl para que los guarde del pecado que podrìa deshonrar su nombre. Cada vez que Satanàs obtine una victoria, hay almas que peligran; algunos caen bajo sus tentaciones y no pueden recuperarse... Dios manda pruebas para saber quiènes permaneceràn fieles cuando estèn expuestos a la tentaciòn. Coloca a cada uno en cituaciones dificìciles para ver si confiarà en una potencia superior. Cada uno posee rasgos de caràcter todavìa ignorados y que deben ser puestos en evidenciapor medio de la prueba. Dios permite que quienes confian en sì mismos sean gravemente tentados, con el fin de que puedan comprender su incapacidad. Cuando sobrevienen pruebas; cuando vemos delante de nosotros no una gran prosperidad, sino, por el contrario, una situaciòn que exige algùn sacrificio por parte de todos, ¿ còmo recibimos las incinuaciones de satanàs de que nos esperan momentos estremadamente penosos ? si escuchamos lo que èl nos sugiere, perderemos nuestra confianza en Dios... Debemos juntar las pruebas de las bendicionesdel cielo , las bendiciones ya recibidas de lo alto, y decir: `` Señor, creemos en ti, en tus siervos y en tu hobra. Elena G de Wihte

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