Oh Dios, acúdeme a líbrame; Apresúrate, oh Dios, a socorrerme. Salmo 70:1
Muchas veces nos sentimos atados a las tentaciones o a los pecados que hemos hecho,
pero Dios mando a su hijo para librarnos de la muerte eterna y pago nuestros pecados afín de podernos salvar si tan solo nos entregáramos a El por completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario