viernes, 27 de mayo de 2011

CONFIEN EN SUS HERMANOS

Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí ; porque uno es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Mateo 23:8.

Hace algunos días recibí copias de varios documentos dirigidos al hermano N por diferentes hombres que están en posiciones oficiales. Leí esos documentos. Durante la noche pasó una escena delante de mí. El hermano N y su esposa estaban mirando esos documentos. Mientras ellos hablaban, se colocó a su lado, no Aquel que en cierta ocasión había aparecido al hermano N-el Mesajero del cielo-, sino un mensajero maligno, que insinuó en la mente del hermano N la creencia de que sus hermanos querían lograr el control de su propierdad y excluirlos a él y su esposa de la obra. La hermana N prestó su asentimiento a las declaraciones suspicaces y falsas del mensajero del mal en relación con los hermanos con los cuales acababan de completar una transacción comercial. El mesajero les dijo que ellos habían sido dejados a un lado en su edad avanzada a fin de que estos hermanos puedieran llevar adelante la obra que ellos habían comenzado. La hermana N aceptó esta declaración. Muchos informes falsos fueron recibidos como si fueran verdad...
A ccontinuación me fue presentado el hermano N escribiendo cartas que contenían estos informes falsos. Lo impulasaba el espíritu del enemigo. Los ángeles de Dios lo contemplaban mientras él dirigía palabras al hermano O trartando de lograr su simpatía.
Entonces hubo un cambio en la escena. Escuché palabras de consejo que le eran dirigidas al hermano N por sus hermanos, pero él no se manifestó dispuesto a recibir ayuda de los que siempre habían sido sus amigos sinceros.
Me fue mostrado que el hermano N y su esposa estaban engañados por el enemigo. Habían llegado a caer presa de sus tentaciones y se estaban engañando a sí mismos para su propio daño...
Mi hermano y hermana, ahora tienen la palabra de consejo del Mensajero de Dios. Por ceder a los celos, corren el peligro de contrarrestar la buena obra que han hecho. Deténganse allí mismo donde están. El Señor los ha ayudado. El ha obrado en favor de ustedes...
Hermano y hermana N, al dárseles la oportunidad de ser aliviados de sus tareas, se debieran haber considerado favorecidos más bien que maltratados. No obstante, un enemigo ha estado trabajando en sus mentes.
Dirigiéndose a ustedes, el Mensajero del Señor dijo: "Dejen de escuchar las sugerencias del enemigo. Dejen que el Señor los conduzca. Transiten por el sendero de su providencia. No traicionen la obra, colocándola en las manos del enemigo al ceder a sus malas sugerencias. Miren a Jesús. El los perdonará y los conducirá. En ninguna circunstancia deben apartarse de sus hermanos, porque ellos han sido sus verdaderos amigos."
E.G.W.

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