lunes, 25 de octubre de 2010

Crean y Recibiran

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibirèis, y os vendrà. Marcos. 11:24

Muchos aseveran que desean ser salvos, que desean ser hijos e hijas de Dios en la forma màs patètica, porque no sienten de la manera en que creen que deben sentir. Dicen: ¨Sè que tengo mucho que agradecer. El Señor me ha bendecido muchas veces; pero no puedo sentir como quisiera. No me atrevo a aplicar a mi mismo las promesas y decir que soy hijo de Dios. Pienso que bendice a otros. Pienso que los recibirà; pero no a mì. No puedo creer que el perdone mis pecados.¨

Esto puede definirse claramente como incredulidad y es pecado ante Dios, pues los tales deshonran al Señor y limitan al Santo de Israel. Cristo es su Salvador. Serà hayado por todos los que le busquen de todo corazòn. Las bondadosas promesas son otorgadas a su iglesia y, si usted ha dado los pasos indispensables en la conversiòn, si ha confesado a Cristo abiertamente, es parte del cuerpo de cristo, una parte de su gran todo. La ansiedad, las dudas y la desconfianza, demuestran que usted no cree en El y que no se apropia de sus pomesas. Por consiguiente carece de consuelo, esperanza y ànimo en el Señor, que es su privilegio y obligaciòn tener cada hora del dìa y cada dìa de la semana. ¿Ama usted a Jesùs? ¿Anhela su paz? Entonces crea en EL, y los deseos de au alma seràn satisfechos....

Si usted abriga en el alma su incredulidad y sus dudas, y acude a otros con sus quejas, no tiene excusa pues no hay modo de justificaciòn teniendo en cuenta las palabras que Cristo le dirige. Estàn henchidas de alivio llenas de esperanza y seguridad para siempre. Si desecha sus palabras y abandona las frescas nieves del Lìbano para buscar refrigerio en los recursos humanos, no tendrà paz ni consuelo porque rechaza la ayuda que Dios le ofrece.

El Señor declara que las puertas del infierno no prevaleceràn contra su iglesia. Cada miembro sincero de la iglesia puede incluirse en estas promesas y decir. ¨Soy del Señor. En su fortaleza soy invencible¨. Por lo tanto, no asuma una actitud lastimosa ni represente mal a nuesto Señor, comportandose como si El lo hubiera insultado hacièndole promesas que no cumple, como su estuviera viviendo un momento difìcil y fuera abandonado completamente para luchar solo contra los poderes de las tinieblas.

El asevera; ¨No os dejarè huèfanos ; vendrè a vosotros¨(Juan 14:18)...
¿Cree personalmente estas palabras? ¿ O considera que son cuentos infundados? ¿Se aferra a ellas por fe, y las acepta y se regocija en ellas? ESO ES COMER LA CARNE Y BEBER LA SANGRE DEL HIJO DE DIOS.
E.G.W.

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