Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el ùnico Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3.
Entre las cosas que pueden estar a nuestro alcance no hay nada que se compare con la palabra deDios como instructora. Si mantenemos una estrecha relaciòn con Dios, si le entregamos lo que es suyo -nuestra mente, nuestro corazòn y todo lo que tenemos -,realmente encontraremos la paz y la felicidad que no se pueden obtener en ninguna otra parte.
¿De què sirve vivir en este mundo dependiendo de la aprovaciòn y diversiones que podemos encontrar aquì? ¿Nos brindan felicidad? No; sòlo nos ocacionan desadosiego y descontento, y al mismo tiempo estamos perdiendo el tesoro màs precioso, las bendiciones màs abundantes que Dios puede darnos. Necesitamos comprender mucho màs el valor de nuestra almas. Necesitamos saber que hacer para realizar las obras de Dios. ¨Esta es la obra de Dios que creàis en el que èl ha enviado (Juan 6:29). El puede ser para nosotros todo lo que deseemos.
Cristo nos ha prometido que si nos unimos a El hallaremos paz, conzuelo y esperanza, y sabremos por experiencia que sus palabras son una realidad, El desea que todos se salven. ¨Porque de tal manera amò Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigènito, para que todo aquel que en èl cree no se pierda màs tenga vida eterna. Porque no enviò Dios a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por èl.
Jesucristo sabià que la humanidad no tenìa en sì misma poder para resistir la tentaciòn del enemigo de las almas, y por sonsiguiente vistiò su divinidad de humanidad, dejò el trono real y el alto mando y vino a este mundo marchito y desfigurado por la maldiciòn, y se humillò asì mismo, con el fin de dejarnos ejemplo.... No descendiò a este mundo para asistir a las carrera de caballos o ir al cine o teatro u otras diversiones, sino que vino manso y humilde, y nos invita a que aprendamos de El, el Rey de Gloria. Al hacerlo obtendremos el poder moral que nos quiere conceder, por el cual abandonò las cortes celestiales.
E.G.W.
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