Y amaba Israel a Josè màs que a todos sus hijos, porque lo habìa tenido en su vejez; y le hizo una tùnica de diversos colores. Gènesis 37:3
!Què precio pagò Jacob por su acto de favoritismo! ¿Pero porquè tanto lìo por una tùnica?
La costumbre del dueño de la casa de proveer una tùnica exterior para sus huèspedes, nos da la base la paràbola para la fiesta de bodas. En la historia del hijo pròdigo el padre pide el mejor vestido. Los hacendados tenìan una tùnica que usaban solamente en ocaciones especiales. Cuando los visitaba un diganatario, vestìan esa tùnica en señal de respeto. en màs de una ocaciòn tambièn esa tùnica serìa ofrecida al huesped distinguido. Ninguno de los hijos podìa llevar esa tùnica especial. Representaba la dignidad del padre. Despuès de la muerte del padre, el hijo mayor podìa usar ese manto o podìa hacer otro especialmente para èl.
En la tùnica de Josè sus diez hermanos vieron el rechazo para ellos, Jacob procurarìa darle el papel de jefe a Josè. Jacob les harìa la misma jugada que habìa hecho a su tìo Esaù.
Para crèdito de Rubèn el que estaba màs amenazado por esa tùnica, descartò el plan de matar a Josè. Pero ayudò a manchar al tùnica con la sangre del cabrito. Buscaba aseguararse la primogenitura.
En la historia de Josè, la naciòn de Israel podìa leer su propia suerte. Dios los habìa escogido y los habìa amado. Les dio su Tora (la ley ), los vistiò de justicia que no conocìa ninguna naciòn. Pero las naciones celosas sintieron que las bendiciones de Israel les era una afrenta. Los enemigos subyugaron a Canaàn. Muchas veces ensangrentaron y envilecieron a los escogidos de Dios. Israel mismo quizo quitarse de encima el manto de justicia.
Como habìa hecho con Josè, Dios lo sacò de la fosa. Aun cuando estaban oprimidos los recordò y los transformò en una gran naciòn. Pero, al final, el Dios de Jacob tuvo que abandonarlos y escoger otros seguidores.
No siempre resulta fàcil vestirse de la tùnica que el Señor teje. Los hermanos de Josè ni siquiera querìan dirigirle la palabra. Cuando la esperanza se viste de los hermosos colores de pureza, santidad y de victoria, el mundo que nos rodea podrà sentirse reprendido y defraudado. Israel perdiò la la elecciòn de Dios, porque llegò a temer y a despreciar su manto de justicia.
!Señor que no sea asì con nosotros!.
¨Los mèritos del Señor Jesùs borran las transgresiones, y nos visten con el manto de justicia tegido en el telar del cielo¨.
E.G.W.
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