miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los Que Se Quejan:


¨Vuestras palabras han prevalecido contra mì, dice Jehovà.
Y dijisteis: ¿que hemos hablado contra ti? Habèis dicho:Por demàs es servir a Dios; ¿y què aprovecha que guardemos su ley, y que andemos tristes delante de Jehovà de los ejercitos ?
Decimos pues ahora: que bienaventurados los soberbios, y tambièn que los que hacen impiedad son los prosperados: bien que tentaron a Dios y escaparon.¨verso 3 al 15. Asì se quejan los que reienen lo que le pertenece a Dios. El Señor les dice que lo prueben trayendo sus diezmos al alfolì, para ver si no derramarà bendiciòn sobre ellos. Pero albergan la rebeliòn contra Dios y se quejan de Dios; al mismo tiempo que le roban y disipan sus bienes. Cuando su pecado les es presentado, dicen:¨He tenido adversidades;mis cosechas han sido pocas; pero los malos prosperan. No vale la pena guardar el mandato del señor.
Dios no quiere que nadie ande lamentàndose delante de èl.
Los que asì se quejan delante de Dios han traìdo la adversidad sobre sì mismos. Robaron a Dios,y su causa se viò estobada porque el dinero que deberìa haber afluìdo a su tesorerìa se dedicò a fines egoìstas. Fueron desleales a Dios al no seguir el plan prescrito por èl. Cuando Dios los prosperò y les pidiò que le diesen su porciòn, sacudieron la cabeza y no reconocieron que era su deber hacerlo. Cerraron los ojos de su entendimeinto a fin de no ver. Retuvieron el dinero del Señor, y trabaron la obra que èl querìa que se hiciese. Dios no fue honrado por el uso dado a los bienes que habìa confiado. Por lo tanto,dejò caer la maldiciòn sobre ellos, permitiendo que el devorador destruyese sus frutos y trajese calamidad sobre ellos.
E.G.W.

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