¨Pues a sus àngeles mandarà acerca ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevaràn para que tu pie no tropiece en piedra¨(Salmo 91: 11,12).
Se declara expresamente que Satanàs obra en los hijos de desobediencia y que no solo tiene acceso a su mente, si no que obra mediante su influencia sea conciente o inconcientemente para atraer a otros a la misma desobediencia.
Si los malos àngeles tienen un poder tal sobre los hijos de los hombres en su desobediencia, cuànto mayor poder tienen los àngeles buenos sobre los que se esfuerzan por ser obedientes, cuando ponemos nuestra confianza en Jesucristo, procediendo con obediencia para justicia, los àngeles de Dios obran en nuestro corazòn para justicia...
Los àngeles vinieron y ministraron a nuestro Señor en el desierto de la tentaciòn. Los àngeles celestiales estuvieron con èl todo el tiempo que estuvo expuesto a los ataques de los instrumentos satànicos. Esos atàques fueron màs severos que los que jamàs haya soportado el hombre. Todo estaba en juego para el beneficio de la raza humana. En el conflicto, Cristo no usò sus propias palabras. Dependiò de un Escrito està en ese conflicto, la humanidad de Cristo fue puesta en forma tal que ninguno de nosotros comprenderà jamàs.
El pìincipe de la vida y el prìncipe de las tinieblas se encontraron en un terrible conflicto, pero Satanàs no pudo obtener la menor ventaja en palabra ni acciòn las suyas fueron tentaciones verdaderas, no artificiales. Cristo ¨ padeciò siendo tentado ¨. En aquella ocaciòn, àngeles del cielo estuvieron presentes, y mantuvieron en alto el estandarte para que Satanàs no se excediera de sus limites y sobrepujara la naturaleza humana de Cristo. En la ùltima tentaciòn, Satanàs le presentò a Cristo la perspectiva de ganar todo el mundo con toda su gloria, si tan sòlo lo adoraba a èl, que pretendia ser enviado de Dios. Cristo entonces debiò dar una orden. debiò ejercer autoridad por encima de los àngeles satanicos.
La divinidad brillo a travès de la humanidad y Satanàs fue rechazado perentoriamente. Cristo dijo: ¨ Vete, Satanás... ¨ Fue suficiente... Satanàs no pudo ir mas adelante. Angeles sirvieron al Salvador. Angeles le trajeron alimento.
Ninguna mente puede comprender la rudeza de este conflicto. Estaban en juego el bienestar de toda la familia humana y de Cristo mismo. Una admisiòn de parte de Cristo, una palabra de concesiòn y el mundo hubiera sido demandado por Satanàs, Como suyo. Asì, suponìa èl _ el Prìncipe de la potestad de las tinieblas comenzarìa su gobierno. Apareciò ante Cristo un àngel del cielo, pues el conflicto habìa terminado. El poder humano estuvo a punto de fracazar, pero todo el cielo cantò el himno de victoria eterna.E.G.W.
Se declara expresamente que Satanàs obra en los hijos de desobediencia y que no solo tiene acceso a su mente, si no que obra mediante su influencia sea conciente o inconcientemente para atraer a otros a la misma desobediencia.
Si los malos àngeles tienen un poder tal sobre los hijos de los hombres en su desobediencia, cuànto mayor poder tienen los àngeles buenos sobre los que se esfuerzan por ser obedientes, cuando ponemos nuestra confianza en Jesucristo, procediendo con obediencia para justicia, los àngeles de Dios obran en nuestro corazòn para justicia...
Los àngeles vinieron y ministraron a nuestro Señor en el desierto de la tentaciòn. Los àngeles celestiales estuvieron con èl todo el tiempo que estuvo expuesto a los ataques de los instrumentos satànicos. Esos atàques fueron màs severos que los que jamàs haya soportado el hombre. Todo estaba en juego para el beneficio de la raza humana. En el conflicto, Cristo no usò sus propias palabras. Dependiò de un Escrito està en ese conflicto, la humanidad de Cristo fue puesta en forma tal que ninguno de nosotros comprenderà jamàs.
El pìincipe de la vida y el prìncipe de las tinieblas se encontraron en un terrible conflicto, pero Satanàs no pudo obtener la menor ventaja en palabra ni acciòn las suyas fueron tentaciones verdaderas, no artificiales. Cristo ¨ padeciò siendo tentado ¨. En aquella ocaciòn, àngeles del cielo estuvieron presentes, y mantuvieron en alto el estandarte para que Satanàs no se excediera de sus limites y sobrepujara la naturaleza humana de Cristo. En la ùltima tentaciòn, Satanàs le presentò a Cristo la perspectiva de ganar todo el mundo con toda su gloria, si tan sòlo lo adoraba a èl, que pretendia ser enviado de Dios. Cristo entonces debiò dar una orden. debiò ejercer autoridad por encima de los àngeles satanicos.
La divinidad brillo a travès de la humanidad y Satanàs fue rechazado perentoriamente. Cristo dijo: ¨ Vete, Satanás... ¨ Fue suficiente... Satanàs no pudo ir mas adelante. Angeles sirvieron al Salvador. Angeles le trajeron alimento.
Ninguna mente puede comprender la rudeza de este conflicto. Estaban en juego el bienestar de toda la familia humana y de Cristo mismo. Una admisiòn de parte de Cristo, una palabra de concesiòn y el mundo hubiera sido demandado por Satanàs, Como suyo. Asì, suponìa èl _ el Prìncipe de la potestad de las tinieblas comenzarìa su gobierno. Apareciò ante Cristo un àngel del cielo, pues el conflicto habìa terminado. El poder humano estuvo a punto de fracazar, pero todo el cielo cantò el himno de victoria eterna.E.G.W.
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