Acerquèmonos con corazòn sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Hebreos 10:22
Necesitamos depender continuamente y de todo corazòn del hijo de Dios para nuestra salvaciòn, para tener sabidurìa e influencia espiritual. A menos que halla mucho màs amor a Dios y al hombre, y una continua dependencia de la gracia santificadora y renovadora de Cristo para transformar el caràcter por medio de un cambio divino del corazòn, que se manifestarà visiblemente en palabras, espìritu y acciòn, fracasaremos en nuestro trabajo...
Si hemos de preparar el camino para El, necesitamos aumentar nuestra fe, tener menos confianza y seguridad en lo que podemos hacer, y mucho màs confianza en lo que el Señor esta deseando hacer por nosotros individualmente.
Necesitamos, en mucho mayor medida de lo que tenemos ahora, el deseo del alma de estar con Dios. Debemos suplicar con màs fervor. Si busca al Señor su Dios, ciertamente lo hallarà si lo busca de todo corazòn y con toda el alma...
Se debiera acariciar un profundo anhelo de abundantes y plenas bendiciones. Pero no lo obtendremos mientras nos sintamos tan autosuficientes, mientras nuestro amor hacia Dios sea tan dèbil y tengamos tan poco amor cristiano hacia nuestros hermanos. Cuando el corazòn se vacìe de egoìsmo, ese vacìo serà llenado con la plenitud de Cristo. Estè su alma menos ocupada con asuntos materiales. Ponga menos confianza en la sabidurìa que tiene màs evidencias de ser màs humana que divina. La alabanza de palabra o de acciòn dada a cualquier ser humano, es una ofensa a Dios, Sin embargo , El elogiarà a cada individuo que guarde sus mandamientos en verdad y en justicia. Es muy humano confiar en el hombre, pero esas mismas personas no estàn tan dispuestas a caminar como viendo al invisible...
Dios conoce los deseos del alma. Pero nuestro pueblo, que tiene el gran tesoro de la palabra de Dios frente a sì, no se da cuenta de ello. La autoestima, la suficiencia propia, corrompen tanto el alma con el fango y el egoìsmo mundanal, que la exelencia de las cosas de interès eterno apenas rozan el corazòn humano...
Se necesita buscar a Dios, no... de vez en cuando, sino continua y fervorosamente, con confesiòn y humillasiòn del alma ante Dios. Su pueblo debe presentarse en las sala de audiencias del Altìsimo... Dios comprende que Ud. lo necesita, y si lo pide, recibirà ayuda en las las tentaciones y pruebas. Sus peticiones, manifestadas sòlo al Dios que escudriña el corazòn, seràn oìdas y contestadas.
E.G.W.
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